La idea de los municipios, comunidades u hogares energéticamente sostenibles, en los que el Gobierno nacional dice que invertirá un billón de pesos para construir soluciones fotovoltaicas es una iniciativa bien intencionada en contextos normales.
La idea de los municipios, comunidades u hogares energéticamente sostenibles, en los que el Gobierno nacional dice que invertirá un billón de pesos para construir soluciones fotovoltaicas es una iniciativa bien intencionada en contextos normales.
Es cierto que miembros del Gobierno central, con el ministro Camacho a la cabeza, se tomaron la molestia de escuchar, una vez más, de gobernadores, alcaldes, congresistas, gremios y usuarios el más que justificable memorial de agravios sobre los altos costos que pagamos en la región por el servicio de energía, pero de momento siguen sin comprender ni asimilar el sentido de urgencia de la situación.
La idea de los municipios, comunidades u hogares energéticamente sostenibles, en los que el Gobierno nacional dice que invertirá un billón de pesos para construir soluciones fotovoltaicas es una iniciativa bien intencionada en contextos normales.